Elige Trainspotting

Estudia una carrera, encuentra una pareja permanente, trabaja para ahorrar, cásate, ten hijos, sigue ahorrando y cuando te jubiles disfruta de haber sufrido toda tu vida. Esto es la mayor meta del mundo occidental y menos mal que Trainspotting nos trajo su antítesis.

giphy.gif

Empezando con uno de los mejores y más icónicos discursos del cine, el protagonista, Mark Renton (Ewan Mcgregor) hace un perfecto retrato del  perfil social europeo. Vivir para trabajar y trabajar para vivir. Trainspotting está entre mis películas favoritas con diferencia precisamente porque refleja todo lo contrario a lo políticamente correcto. Como lectora de Burroughs, adicto a la heroína, o Bukowski, alcohólico, siempre me ha gustado moverme por las historias marcadas por las drogas y el descontrol, porque me parecen el máximo límite de un destino roto. Me gustan los personajes descarriados, irresponsables, inconscientes y cuánto más locos mejor. Los que huyen de normas, convencionalismos y estatus sociales, ¿y qué mejor que un grupo de amigos heroinómanos?

giphy (1).gif

Desde el bueno de Spud hasta el pesado problemático de Begbie y pasando por el resto de la pandilla, Renton, Sick Boy y el pobre desgraciado de Tommy, estos chicos escoceses me enseñaron la  total despreocupación por las formalidades, la desesperación por los vicios y el poder estar al margen de todo. El director, Danny Boyle, mostró esta forma de vida de una manera brillante, incluyendo imágenes y elementos repulsivos pero a la vez necesarios para sentir de verdad lo que es la decadencia de estar metido en las drogas y la locura que supone dejarlo. El ejemplo más conocido es la conseguidísima escena en la que Ewan se mete por el asqueroso retrete de un bar perdido por Edimburgo o cuando ve a un bebé muerto gateando por el techo de su habitación, pero no se queda atrás cuando Spud se hace sus necesidades encima en la cama del ligue de una noche bastante loca,  y acaba echándoselas encima a ella y a sus padres a la hora del desayuno. Sin querer, claro.

giphy (3).gif

A pesar de que esta parte de la película me fascina, porque no es que sea realista sino que me hace experimentar las sensaciones reales, el punto de reflexión que esconde me encanta. Y es que no hay un antagonista concreto, sino que la propia sociedad y los propios amigos de Renton son los que lo obstaculizan. Después de dejar las drogas, para el protagonista en realidad no mejora nada, ya que se ve inmerso un mundo sistemático y aburrido y entre unos amigos bastante idiotas. La vida fuera de la decadencia no es mejor porque en verdad la sociedad es una mierda  y la única solución es marcharse lejos de lo que te rodea.

source.gif

Yo elegiré Trainspotting muchas veces más porque hay pocas cosas mejores que poder encontrarte a ti mismo en una película y alguna vez todos hemos querido ser Renton, irnos, y dejar a todo y a todos atrás. Y mejor si es con “Born Slippy” sonando de fondo.

 

                                                                                                                                Uxía Carrera

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s