2016 en música: los mejores discos del año

Todos los años cientos de artistas lanzan al mercado su material, sus discos o canciones; una cantidad ingente para cuantificar y asimilar. Así que para resumir, en MOZAS hemos creado una lista en la que reunimos los mejores álbumes del 2016.

I like it when you sleep, for you are so beautiful yet so unaware of it – The 1975

Se trata del segundo trabajo de la banda de Manchester: The 1975. Un álbum con un nombre interminable pero muy tierno, que cuenta con 17 canciones de mayor duración que en el disco anterior. Se aprecia un cambio de estilo, más relajado y suave, marcado por un tono melancólico. Además, las canciones son menos bailables, a excepción de The Sound. Es un disco de calidad, pero que deja que desear frente a un Chocolate o Girls… La canción más destacada es Somebody Else, una de las favoritas del año.

— Laura Ledo, Carme Domínguez

The Getaway – Red Hot Chili Peppers

Lanzado el pasado 17 de julio, se trata del undécimo álbum de estudio de Red Hot Chili Peppers tras 5 largos años de silencio. Cuenta con 13 canciones y una duración total de 53 minutos. En cuanto al género, se despegan de su mítico rap y rock para experimentar ritmos alternativos y hasta funks. Se acabó el Suck my kiss o Can’t stop, las canciones son mucho más lentas, pero todavía quedan rastros de su esencia inconfundible. Un disco en el que destaca el bajo de Flea y las letras con temáticas de amores y desamores de Kiedis. Para ser unos viejos, no lo hacen nada mal.

— Laura Ledo

El poeta Halley – Love of Lesbian

Un de los grupos indies por excelencia en el panorama español y con más experiencia, ha decidido seguir con su carrera musical lanzando El Poeta Halley. Love of Lesbian, conocido por sus letras místicas indescifrables que tocan todo tipo de temas: Noches eternas, Amantes guisantes, Incendios de nieve y hasta los fans de John Boy. Como de costumbre, suele haber alguna canción con una duración extra larga, en este caso tenemos Psiconautas, 10 minutazos hablando sobre química. Además, muchas de las canciones contienen significados ocultos y dobles sentidos como en Cuando no me ves.

— Laura Ledo, Adrián Lede

Everything you’ve come to expect – The Last Shadow Puppets

Alex Turner (Arctic Monkeys) y Miles Kane (The Rascals) vuelven con fuerza este año con su nuevo álbum Everything you’ve come to expect después de 8 años de retiro espiritual y otros quehaceres. Cuenta con 18 canciones en un versión Deluxe, con una duración estándar que ocupan en total 1 hora. El disco abre con Aviation, una de las mejores en mi opinión, con un peculiar videoclip playero en el que se cuela un estiloso “Señorita” por parte de Miles.

El álbum cuenta con claras influencias de Arctic Monkeys, pero en ningún momento es un plagio. El dueto sigue sonando como en su primer disco The Age of Understatement, característico por su orquesta a manos de Owen Pallet. Mereció la pena la espera.

— Laura Ledo

You Want It Darket – Leonard Cohen

You Want It Darker es su último álbum de estudio de Leonard Cohen. La critica lo recibe de manera excelente y otorga un aprobado unánime de sobresaliente. Se trata de un álbum mortuorio, una despedida, de hecho ya lo decía en el estribillo del tema que da nombre al álbum: “I’m ready, My Lord“ (Estoy listo, Señor).

Las melodías a piano y los instrumentos de cuerda se combinan con coros que aportan un halo celestial, el espíritu auténtico. Las letras que llenan esta obra alcanzan una calidad inesperada, la lengua del cantautor canadiense se torna afilada y clarividente mientras que experimenta con sonidos europeos y orientales.

Así se despide, con su mejor obra en 20 años, sabio y desafiante.

— Nico Carreira

22, A million – Bon Iver

El cambio de rumbo en el estilo musical de Bon Iver ha sido uno de los aciertos del año. Un camino experimental con rastros de rock y melodías de jazz, algún saxofón perdido e introducido con total maestría. Además de reforzar el ya común uso del distorsionador de voz, dando un efecto aún electrónico y dejando atrás el folk más puro.

Las letras se articulan como muestra de la depresión que ha afectado al cantautor, hay que añadir también el estilo conceptual y revolucionario que encierra el álbum. Desde los títulos como 33 “GOD” 8 (circle)  a los vídeos de los mismos, en clave muy simbólica.

— Nico Carreira, Carme Domínguez

ANTI- Rihanna

Uno de los mejores álbumes del 2016. No solo lo digo yo. El público se pone de rodillas y la crítica reconoce el esfuerzo en el octavo disco de Rihanna. Su disco más alternativo hasta la fecha y que añade toda la electrónica posible al R&B tan urbano que caracteriza a la barbadense. De este disco se extrae Work, una de las no sé si mejores canciones del año pero sí una de las más reproducidas. La personalidad de Rihanna, eternamente “cool”, no es siempre evidente en sus grandes éxitos, pero aquí es una pieza latente.

— Nico Carreira, Laura Ledo

A Seat at the Table – Solange

La benjamina de las Knowles se iguala, supera por momentos, a su hermana Beyoncé en las reivindicaciones feministas y de lucha negra en su último álbum, A Seat at the Table. Y es que Solange nos trae el álbum más combativo contra la cultura y la crítica blanca, echando así un pulso a todas las corrientes que dicen que el R&B es como la música pop: apta para todos los públicos. Ella se planta y se niega, una mujer negra que no acepta ( y con razón) la cultura del racismo. Un disco abiertamente político donde abunda la composición preciosa y sutil que la caracteriza, llena de piezas delicadas pero mordaces, muy emotivas y que, por supuesto, no pierden un ápice de arte conceptual.

— Nico Carreira

Blonde – Frank Ocean

4 años de silencio mantuvo Frank Ocean y en 2016 vacía sus bolsillos con un álbum visual, revistas, escritos… y el fantástico BLOND (Blonde). La tormenta de críticas positivas no estaban equivocadas: uno de los mejores discos del año de uno de los mejores artistas de la década. Las conversaciones que parecen mantener los personajes que se plasman en las letras contrastan con las melodías de corte electrónico pero armónico, que esconden a Frank Ocean en medio de los problemas y los miedos que nos relata. Una experiencia a vivir, más que una simple composición.

— Nico Carreira

Destrozares, Canciones para el Final de los Tiempos – Robe

Segundo disco en solitario de Robe, el eterno líder de Extremoduro. Mucho más sórdido e incluso duro en sus versos que En lo que aletea en nuestras cabezas, Robe muestra su lado más profundo y crítico. Hay que tener claro que no suena igual que Extremoduro, los fans deben alejarse de esta idea y disfrutar con calma de este álbum, hecho para ser escuchado poco a poco. Instrumentalmente sí que lo podemos comparar con el grupo extremeño, melodías atrevidas con mucha variedad de instrumentos que acompañan a la voz rasgada de Robe. La mejor del rock español.

— Carme Domínguez

Lemonade – Beyoncé

Crear un álbum conceptual pero sin continuidad ha estado bien, debió de pensar Beyoncé. Por eso esta vez trae una película, una creación audiovisual llamada Lemonade. Y en lugar de crear un bloque de estilo, en cada canción se mueve a un estilo distinto. Tanto que el country, el rock, el R&B, el hip hop… todos tienen lugar en la duración de las canciones. Un disco sobre la evolución personal del artista en un momento de sufrimiento, un disco sobre el perdón y la salida de la apatía. Cargado de significado feminista y abiertamente crítico contra el racismo. Lemonade “se basa en el viaje de cada mujer al autoconocimiento y la curación. La vida le ha dado limones y Beyoncé ha hecho limonada.

— Nico Carreira

2 – León Benavente

El peculiar estilo y las letras de León Benavente vienen a salvar el panorama indie español este año junto a Love of Lesbian. De 2 destacan, sobre todo, La Rivera y Gloria. Como en trabajos anteriores, este hombrecillo parece que habla y no canta, pero lo sigue dando todo en el escenario. ¡Esto sí que es la gloria!

— Laura Ledo, Carme Domínguez

Hopelessness – ANOHNI

El año se llena de discos políticos y ANOHNI crea uno electrónico, que no bailable, pero que pega muy fuerte. Creando distintos personajes y puntos de vista, las letras hablan sobre la guerra, la pobreza o la mentira política, entre otras inquietudes. La voz andrógina y el ritmo apabullante de cada corte te hace olvidar por momentos el mensaje reivindicativo pero que, sin ninguna duda, pesa en todo el concepto del álbum.

— Nico Carreira

A Moon Shaped Pool – Radiohead

El nuevo trabajo de Radiohead se colaba furtivamente este año en nuestras listas de música. A Moon Shaped Pool es el nombre del disco que abre con Burn The Witch, totalmente intensa, y finalizando con True Love Waits, donde se aprecia una vuelta a su estilo anterior y característico del grupo. Posee un ritmo lento con pianos y guitarras acústicas, pocas canciones se muestran rápidas y enérgicas. En cuanto a la temática: el medio ambiente, amores que se acaban y la lucha vital.

— Laura Ledo, Carme Domínguez

Starboy – The Weeknd

El señor de los pelos locos arrasa con su nuevo disco Starboy, del cual podemos destacar el single con el mismo nombre, sin duda, una de las canciones más sonadas y exitosas del año. Cuenta con colaboraciones de Daft Punk, Kendrick Lamar y hasta Lana del Rey. Es un disco irregular lleno de altibajos. Hay canciones enérgicas y que enganchan, mientras que con otras te mueres de aburrimiento y no puedes no cambiarlas. A pesar de esto, tiene grandes temas además de Starboy, como Feel it coming, Stargirl (una pieza magistral con Lana) o Party Monster.

— Laura Ledo

Aurora – Fuel Fandango

Uno de los grupos más innovadores de la música alternativa de nuestro país es Fuel Fandango. En su tercer trabajo, el grupo ha conseguido un resultado notable al mezclar dos estilos tan diferentes como son la música electrónica y el flamenco. Aparte cabe destacar la calidad de sus directos y el gran espectáculo realizado por la vocalista Nita, donde taconea, baila y brilla con luz propia sobre el escenario.

— Adrián Lede

★ (Blackstar) – David Bowie

El último trabajo de David Bowie. Sin embargo, el mejor en años. El segundo capítulo del renacer de Bowie nos entrega uno de los trabajos más inquietantes y extraños de su carrera. No se trata de un álbum de radiofórmula, es la reconciliación del artista con el territorio experimental, profundizando en un jazz avant-garde y juega sonidos referenciales  a la cultura cinematográfica. 7 cortes de duración distinta y rompedores en métrica, sin miedo a nada, Bowie dispara a quemarropa con un sonido consistente que lo eleva, aún más, como icono.

— Nico Carreira, Adrián Lede

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