Nuestra “getaway” al concierto de los pimientos

The Getaway es el nombre con el que la famosa banda de rock Red Hot Chili Peppers bautizó a su último disco. Lanzado el pasado 17 de julio, se trata de su undécimo álbum de estudio tras 5 largos años de silencio. Cuenta con 13 canciones y una duración total de 53 minutos. En cuanto al género, se despegan de su mítico rap y rock para experimentar ritmos alternativos y hasta funks.

rs-245364-rs-red-hot-chili-peppers-1

La carátula del álbum es una pintura del artista Kevin Peterson. En ella se muestra a una niña caminando junto a un oso, un mapache y un zorro, mientras un cuervo está posado sobre un pivote observando la escena. Cuenta con colores fríos, algo poco usual por parte de la banda. Según Anthony Kiedis, el vocalista de la banda, la estampa representa a ellos mismos: Chad es el oso, Flea es el mapache, Josh la niña y él mismo el pequeño cuervo.

tumblr_o6poy0vJQ51s6b9bbo1_500.jpg

La primera canción publicada fue su primer single Dark necessities, la cual fue escrita por el productor del disco, Brian Burton. Es probablemente la mejor canción del disco junto a Go Robot, donde destaca un impoluto bajo a manos de Flea. Pero el bajista no solo se encarga de su trabajo sino que también toca el piano.

tumblr_o8yt6c608l1rfjnkto1_500

Go Robot, la séptima canción del álbum, iba a ser en un primer momento el single principal pero finalmente se decidieron por Dark Necessities. Una de las mejores canciones y de las más movidas. Lo más destacable es su cómico videoclip, donde los miembros de la banda interpretan varias escenas de la película “Saturday Night Fever”.  

Otros temas destacables del álbum son Goodbye Angels, también con un ritmo relajado en la que Kiedis habla sobre un viejo amor adolescente. The Getaway, la canción que le da nombre al álbum, nos recuerda a los Red Hot de los 2000 y Sick love, una balada con melodía de piano de Elton John y una perfecta voz de Kiedis, considerado uno de los mejores vocalistas de rock.

La gira The Getaway comenzó el 5 de febrero en Los Ángeles y finalizó el pasado 3 de noviembre en Berlín. Debido a la oleada de fans, la banda se vió obligada a hacer doblete en varias ciudades como Barcelona, París o Madrid. Parte del reparto de Mozas tuvo la oportunidad de poder ir a fangirlear en directo al concierto de Madrid el 27 de septiembre en el Barclaycard Centre.

Todo comenzó un buen día cuando navegando por Internet encontré, por casualidad, que los Red Hot venían a España. Yo apenas había escuchado el disco y, la verdad, es que me parecía algo malo y distinto al estilo Red Hot. Era difícil de asimilar. Les dije de broma a unos amigos para ir a verlos y finalmente, la broma se convirtió en realidad. Allá fuimos 5 días sabáticos a Madrid 5 desastrosas personas para ver al grupo. Fueron unos maravillosos días rompiéndome los pies por recorrer todo Madrid a patas a más de 30 grados. Todos habíamos estado ya, pero siempre quedan cosas por ver y hacer, como el mítico postureo en Malasaña o alimentarnos día sí y día también a base de bocadillos de El Museo del Jamón .

Llegó por fin el ansiado día del concierto el martes 27. A pesar de tener entrada para la grada, nosotros decidimos ir dos horas antes “por si acaso”. Y en verdad no hizo falta, la coordinación del recinto estuvo muy bien y no hubo ningún imprevisto (típico de mis amigos). Algo que me extrañó fue que se cumplieran los horarios, tanto de apertura como de comienzo de conciertos.

2016-09-27 10.09.49 1.jpg

Pero antes de hablar del concierto, voy a contar una anécdota que nos ocurrió con los teloneros de Red Hot: La FEMME. Este desconocido grupo francés tuvo el privilegio de ser el telonero durante toda la gira de la banda. Sus pintorescos miembros tienen un estilo muy peculiar, tanto de música como de vestimenta. Pero vayamos al grano. Tras salir del concierto, mis amigos y yo nos encontramos con otros conocidos y decidimos salir juntos esa noche por Malasaña. Después de ser acosados por pakistaníes que vendían cervezas con carritos de la compra cada 2 metros, decidimos entrar en un local típico de la movida madrileña llamado Vía Láctea. Sin duda, uno de los sitios más turbios en los que he estado en mi vida. Entrar en aquel lugar era como teletransportarse a otra época. Aquello no tiene nombre. Oscuro y con una música flower power desconocida y poco bailable. Entramos a aquel antro y allí nos encontramos a los mismísimos teloneros borrachos como si no hubiese un mañana (que, en realidad, sí lo había y tenían concierto de nuevo). Tengo que hacer un pequeño inciso y es que, el día anterior, uno de mis amigos ya había ido a aquel sitio por razones desconocidas y también estaban allí los señores teloneros. Todo bien. Vimos a los teloneros. Qué emoción. Foto por aquí, foto por allá. Todo correcto hasta el momento en el que suena la canción “Je t’aime”, muy conocida por el anuncio de condones Durex. El cabecilla de la idea fue el teclista de La Femme, un hombre muy grande y pintoresco que llevaba la misma ropa que el día anterior y que creemos que es de Bilbao. Este personaje puso la canción y saltó raudo a través de la barra hasta el medio de la pista donde todos le hicimos un corrillo. De entre el público apareció una chica, muy esperpéntica también, con un gorro de marinero y una camisa hawaiana. Los dos empezaron a bailar y a montar el espectáculo a tal nivel que acabaron retozándose por el suelo mientras los demás los mirábamos sin saber muy bien qué hacer. Algunos actuaban como si aquello fuera totalmente normal y otros, como yo, flipábamos y sacábamos alguna foto de “extranjis”.

Después de este largo paréntesis, vamos al concierto de Red Hot. EL CONCIERTO. Como ya comenté antes, cuatro de mis amigos teníamos sitio en grada y los demás en pista. Era una grada lateral justo en el medio del estadio, así que la vista era buena si no eres miope. Después de una hora de espera y una hora de teloneros, a las 21.30 comenzó el espectáculo.

El señor Anthony Kiedis fue el primero en aparecer en el escenario vestido con unas bermudas coloridas, camiseta blanca, que posteriormente se sacaría; una gorra estilo skater y su bigotillo. Después salió el bajista, Flea, qué decir de sus ropas, todo el mundo que conozca un poco el grupo sabe lo estrafalario que es este hombre. A continuación aparecieron Josh Klinghoffer, el nuevo guitarrista desde 2007 sustituyendo a Frusciante y Chad Smith, el batería.

Empezaron con un duelo entre bajo y guitarra para dar entrada a Can’t stop seguida de Californication. Empezaron tan fuerte que era muy difícil que nada saliera mal. Tuvieron una buena dinámica en cuanto a la mezcla de canciones, intercalando antiguas como Suck my kiss, una de mis favoritas; con las de su nuevo álbum como Sick love. Durante esta canción el público se vino un poco abajo ya que al ser del nuevo disco y poco conocida, la gente decidió guardar voz para las demás canciones como Ethiopia, Dark necessities, Scar Tissue, Go Robot, By The way, Goodbye Angels y acabar con Give it away, la cual dejó con ganas de más.

tumblr_o8s8heaBmE1v11sq7o6_400.gif
Los miembros de Red Hot en el Carpool Karaoke con James Corden

Red Hot Chili Peppers es una banda con más de 33 años de carrera y con un repertorio muy extenso, lo que no le permite compaginar el estreno de un nuevo disco con todas las míticas canciones viejas. Faltaron grandes temas como Under the bridge, una de mis favoritas y quizás la que más eché en falta; Snow, por problemas del guitarrista; Otherside, The Adventure of Rain Maggie, Around the world o Tell me baby. Lo peor de todo es que el segundo día de concierto en Madrid las tocaron con lo que estoy muy indignada.

Sobre el decorado no hay mucho que decir ya que optaron por un estilo minimalista pero con colores muy llamativos, siguiendo en su línea. Colgado del techo había una especia de rectángulos que descendían y ascendían mientras cambiaban de colores: rojo, verde, azul, amarillo, blanco y violeta. Del escenario solo decir que la batería estaba situada en un altillo. Detrás de los cantantes había 4 grandes pantallas giratorias en las que se proyectaban imágenes de los cantantes con colores muy vivos con planos laterales y picados. Además, las pantallas no sólo enfocaban a cada uno de los miembros sino que estaban ralentizadas, lo que daba una sensación muy realista y grandiosa. El típico logotipo de asterisco rojo no se pudo ver hasta el final del concierto formado por el decorado del techo.

Processed with VSCO
Las señoras de Mozas pre concierto

Siempre tuve curiosidad por cómo unos señores pueden estar tan en forma y pueden bailar tan bien. En un momento del concierto, Flea dejó el bajo en el suelo y se puso a hacer el pino atravesando el escenario de un lado a otro. Mientras, Josh hacía un solo de guitarra y Anthony hacía sus peculiares pasos de baile y volteretas (Qué envidia!). Otra cosa que envidio son las cervicales de Flea. Que alguien me explique cómo puede girar el cuello así, porque yo también quiero.

tumblr_nj5jt8oYyn1tbvj72o1_500.jpg

 

 

1479572710948

Laura Ledo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s